20190622 torrejon02
22 de junio de 2019
TORREJÓN DE ARDOZ
Feria Taurina 2019
 
CORRIDA DE TOROS 6 TOROS de
TORREALTA
MIGUEL ÁNGEL PERERA
Ginés Marín
Amor Rodríguez
  
LA REDONDEZ DE PERERA
 

Hace casi quince años por estas mismas fechas (apenas restan dos días para ello), era él quien recibía la alternativa de manos de El Juli. Casi tres lustros después, ha sido él quien ha doctorado a Amor Rodríguez cediéndole los trastos del toro de nombre Pitillero, de Torrealta. Primero, así, con la ceremonia. Luego, dictando una cátedra de las que marcan el camino en el conjunto de una tarde que denotó, justo eso, magisterio, ése que emana de la clarividencia que viene del tiempo, mezclado con la frescura que insufla la ilusión en su apogeo. Así es como está Miguel Ángel Perera en este arranque de temporada gozoso: magistral y fresco. Redondo en todas sus vertientes.

 

Le cortó el torero las dos orejas al cuarto de la tarde, segundo torrealta de su par, al que ya cuajó con el capote desde la variedad y desde la suavidad. Fue un toro que manseó, de mejores inicios que finales, que llegaba humillado a los embroques, pero que, a partir de ellos, se desentendía. De ahí el mérito de que Miguel Ángel lo encelara como si fuera mejor de lo que era. Desde el mando que, más que imponer, convence. Con la firmeza que le es propia y aderezada de un proverbial sentido del temple. La estocada fue de libro, como la obra todo, y el doble trofeo, inapelable.

 

Un apéndice contaba ya de su primer oponente, suelto de salida, pero al que sostuvo en el vuelo imantado e inapelable de media docena de verónicas de cintura y mentón hundidos. Se ajustó con precisión en el quite por chicuelinas y se gustó en los doblones iniciales de la faena de muleta, que alcanzó su cénit en el toreo a diestras, el lado por donde el ejemplar de Torrealta fue más franco. Le multiplicó por mucho sus prestaciones Perera, que se lo traía toreado desde muy por delante para rebozarse con él en varias tandas de fondo y poso. Pura naturalidad todo en Miguel Ángel. Torear por torear, sin forzar nada que no fuera necesario. Sólo el pinchazo previo a la estocada final le obligó a retrasar el triunfo rotundo que completó ya en el cuarto.

 
Plaza de Toros de TORREJÓN DE ARDOZ. Tres cuartos de entrada. Se lidian toros de TORREALTA
 
Miguel Ángel Perera: oreja y dos orejas
Ginés Marín: oreja y dos orejas
Amor Rodríguez: ovación y oreja
 
 
 
 
 
 
 
MIGU9295.JPG MIGU9304.JPG MIGU9307.JPG MIGU9318.JPG MIGU9325.JPG MIGU9332.JPG MIGU9344.JPG MIGU9352.JPG MIGU9355.JPG MIGU9378.JPG MIGU9388.JPG MIGU9398.JPG MIGU9401.JPG MIGU9406.JPG MIGU9411.JPG MIGU9418.JPG MIGU9453.JPG MIGU9461.JPG MIGU9479.JPG MIGU9486.JPG MIGU9487.JPG MIGU9488.JPG MIGU9493.JPG MIGU9497.JPG MIGU9507.JPG MIGU9518.JPG MIGU9522.JPG MIGU9540.JPG MIGU9567.JPG MIGU9629.JPG
 
  
 
 
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22 de junio de 2019
TORREJÓN DE ARDOZ
Feria Taurina 2019
 
CORRIDA DE TOROS 6 TOROS de
TORREALTA
MIGUEL ÁNGEL PERERA
Ginés Marín
Amor Rodríguez
  
LA REDONDEZ DE PERERA
 

Hace casi quince años por estas mismas fechas (apenas restan dos días para ello), era él quien recibía la alternativa de manos de El Juli. Casi tres lustros después, ha sido él quien ha doctorado a Amor Rodríguez cediéndole los trastos del toro de nombre Pitillero, de Torrealta. Primero, así, con la ceremonia. Luego, dictando una cátedra de las que marcan el camino en el conjunto de una tarde que denotó, justo eso, magisterio, ése que emana de la clarividencia que viene del tiempo, mezclado con la frescura que insufla la ilusión en su apogeo. Así es como está Miguel Ángel Perera en este arranque de temporada gozoso: magistral y fresco. Redondo en todas sus vertientes.

 

Le cortó el torero las dos orejas al cuarto de la tarde, segundo torrealta de su par, al que ya cuajó con el capote desde la variedad y desde la suavidad. Fue un toro que manseó, de mejores inicios que finales, que llegaba humillado a los embroques, pero que, a partir de ellos, se desentendía. De ahí el mérito de que Miguel Ángel lo encelara como si fuera mejor de lo que era. Desde el mando que, más que imponer, convence. Con la firmeza que le es propia y aderezada de un proverbial sentido del temple. La estocada fue de libro, como la obra todo, y el doble trofeo, inapelable.

 

Un apéndice contaba ya de su primer oponente, suelto de salida, pero al que sostuvo en el vuelo imantado e inapelable de media docena de verónicas de cintura y mentón hundidos. Se ajustó con precisión en el quite por chicuelinas y se gustó en los doblones iniciales de la faena de muleta, que alcanzó su cénit en el toreo a diestras, el lado por donde el ejemplar de Torrealta fue más franco. Le multiplicó por mucho sus prestaciones Perera, que se lo traía toreado desde muy por delante para rebozarse con él en varias tandas de fondo y poso. Pura naturalidad todo en Miguel Ángel. Torear por torear, sin forzar nada que no fuera necesario. Sólo el pinchazo previo a la estocada final le obligó a retrasar el triunfo rotundo que completó ya en el cuarto.

 
Plaza de Toros de TORREJÓN DE ARDOZ. Tres cuartos de entrada. Se lidian toros de TORREALTA
 
Miguel Ángel Perera: oreja y dos orejas
Ginés Marín: oreja y dos orejas
Amor Rodríguez: ovación y oreja
 
 
 
 
 
 
 
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