20190701 burgos02
1 de julio de 2019
BURGOS
Feria de SAN PEDRO y SAN PABLO
 
CORRIDA DE TOROS 6 TOROS de
ANTONIO BAÑUELOS
MIGUEL ÁNGEL PERERA
Emilio de Justo
Pablo Aguado
  
CONTRA UN MURO
 

Tan bonito fue el ambiente previo, con los tendidos llenos a rebosar y el cartel de “No hay billetes” luciendo en la taquilla del Coliseum, como decepcionante el desarrollo del espectáculo conforme se fue cayendo con el escaso juego de los toros de Antonio Bañuelos. En concreto, el lote de Miguel Ángel Perera apenas dio para que el torero mostrara sus deseos de triunfo, intentando lucirse y gustarse con el capote y, a partir del recibo a ambos, planteando sus lidias a favor del depósito en reserva de la raza. Sirvió más el primero, que tuvo cierto buen fondo, pero vino desprovisto del celo que es el motor que transforma en bravura esa buena condición. Incluso llegó a alcanzar en una ocasión a Miguel Ángel, por suerte, sin consecuencias. Construyó el pacense una faena a más conforme fue logrando convencer al burel de los beneficios de embestir, sobre todo, por el lado derecho. Otra vez no le acompañó el acierto con la espada y perdió la posibilidad de puntuar.

 

Fueron también contadas las opciones que tuvo para hacerlo ante el cuarto, con el que también lo intentó con el capote, acompañándole y prologándole el viaje a media altura y mecido, sin forzarle, casi acariciándole. Como después con la muleta, le consintió mucho Perera, que trató de empujarlo hacia adelante conduciéndole muy embebido y en línea recta, pero, a cada pase, le costaba más al toro completar el viaje. Mató pronto esta vez y hubo de conformarse Miguel Ángel con recoger la segunda ovación de cariño y reconocimiento de la afición burgalesa.

 
Plaza de Toros de BURGOS. Lleno en los tendidos. Se lidian toros de ANTONIO BAÑUELOS.
 
Miguel Ángel Perera: ovación y ovación
Emilio de Justo: ovación y ovación
Pablo Aguado: vuelta tras petición y ovación
20190701 burgos02
1 de julio de 2019
BURGOS
Feria de SAN PEDRO y SAN PABLO
 
CORRIDA DE TOROS 6 TOROS de
ANTONIO BAÑUELOS
MIGUEL ÁNGEL PERERA
Emilio de Justo
Pablo Aguado
  
CONTRA UN MURO
 

Tan bonito fue el ambiente previo, con los tendidos llenos a rebosar y el cartel de “No hay billetes” luciendo en la taquilla del Coliseum, como decepcionante el desarrollo del espectáculo conforme se fue cayendo con el escaso juego de los toros de Antonio Bañuelos. En concreto, el lote de Miguel Ángel Perera apenas dio para que el torero mostrara sus deseos de triunfo, intentando lucirse y gustarse con el capote y, a partir del recibo a ambos, planteando sus lidias a favor del depósito en reserva de la raza. Sirvió más el primero, que tuvo cierto buen fondo, pero vino desprovisto del celo que es el motor que transforma en bravura esa buena condición. Incluso llegó a alcanzar en una ocasión a Miguel Ángel, por suerte, sin consecuencias. Construyó el pacense una faena a más conforme fue logrando convencer al burel de los beneficios de embestir, sobre todo, por el lado derecho. Otra vez no le acompañó el acierto con la espada y perdió la posibilidad de puntuar.

 

Fueron también contadas las opciones que tuvo para hacerlo ante el cuarto, con el que también lo intentó con el capote, acompañándole y prologándole el viaje a media altura y mecido, sin forzarle, casi acariciándole. Como después con la muleta, le consintió mucho Perera, que trató de empujarlo hacia adelante conduciéndole muy embebido y en línea recta, pero, a cada pase, le costaba más al toro completar el viaje. Mató pronto esta vez y hubo de conformarse Miguel Ángel con recoger la segunda ovación de cariño y reconocimiento de la afición burgalesa.

 
Plaza de Toros de BURGOS. Lleno en los tendidos. Se lidian toros de ANTONIO BAÑUELOS.
 
Miguel Ángel Perera: ovación y ovación
Emilio de Justo: ovación y ovación
Pablo Aguado: vuelta tras petición y ovación
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